Aprender a dominar la presión externa no es nada fácil


El viernes salieron a dar una rueda de prensa dos de los máximos dirigentes de la sanidad aragonesa. Salieron preocupados, asustados, como es lógico. Salieron a desahogarse, a no aclarar nada sino al contrario a infundir más miedo todavía. Que debe ser lo que de verdad querían hacer. Transmitir que la cosa está muy malita, y que ni ellos mismos saben qué hacer. 

Que a la próxima semana…: "ya veremos qué hay que decidir".

El político es un tipo como tú, una persona débil, con la ansiedad de tener que resolver lo que no conoce, con el miedo en el cuerpo por hacerlo mal. Como tu y yo cuando nos enfrentamos a la verdad en cada día laboral. 

La respuesta es fácil: ¿Y para qué siguen de gestores?

Muchas veces los que están dirigiendo el cotarro no tienen mucho donde elegir, aunque esto nos suene a imposible. Incluso la propia dimisión es muy complicada. Es mucho más fácil que te cesen a que puedas dimitir y lo digo por experiencia. Aunque desde fuera esto no se entienda así.

Así que sin la preparación suficiente ante la crisis tremenda, se angustian como nosotros y se les nota, lo transmiten lo cual es peor todavía. Sobre todo si son personas sin la experiencia suficiente ante la presión. 

Aprender a dominar la presión no es nada fácil y casi todos no lo logramos nunca. Pero al menos sabemos que sólo se aprende si la sufres con potencia.