Deberíamos querernos un poco más nosotros mismos


Exigimos a los que nos rodean en la vida que nos traten bien, que sean cariñosos, amables, que nos respeten y nos entiendan. Pensamos que es lo mínimo que debemos pedirles por estar cerca de nosotros. Y si los demás no lo hacen  nos enfadamos mucho o nos deprimimos.


¿Pero somos capaces de hacer esto mismo nosotros con nosotros mismos?

Cada vez nos queremos menos, nos respetamos menos nosotros mismos, nos hablamos de forma más violenta o no nos hablamos. Nos ponemos tristes con nosotros mismos, nos exigimos lo que no somos capaces de realizar sin poner medidas de verdad y nos tratamos como si en realidad fuéramos dos personas cuando somos una y además somos la única.

No nos queremos entender y sobre todo no queremos ayudarnos a cambiar lo que vemos que no funciona bien. Normalmente estamos perdiendo una buena relación con nosotros mismos. No cuidamos nuestra salud, nuestro cuerpo, nuestra forma de comportarnos con lo que nos rodea, sin darnos cuenta que eso nos influye negativamente.

Aquello que los demás nos dicen sobre nosotros creemos que  se lo dicen a otro yo, y que no tenemos que escucharlo. Eso no quiere decir que haya que hacerles caso a todo lo que nos digan, sino que tal vez haya que escucharlo para analizarlo. Y defendernos.

Nuestro futuro es NUESTRO, y en ese futuro entra todo lo que estamos haciendo hoy por nosotros mismos. 

Nadie nos va a resolver nada que no sea algo que nosotros mismos debemos intentar resolver pues la libertad propia nos pertenece. Somos uno solo y nos debemos querer mucho más, a la vez que debemos ser más responsables con nuestras vidas.