Centros de Convivencia de Personas Mayores cerrados. ¿Responsables?


Tendremos que ser serios y hablar de la vergonzosa prestación laboral de muchos funcionarios de variado tipo
que no quieren ejercer su trabajo por miedo al contagio. Y el Estado se lo permite. No tenemos abiertos los Centros de Convivencia de Personas Mayores, simplemente por el miedo amparado por los sindicatos de funcionarios de sus trabajadores.

Las Personas Mayores que acudían a estos Centros de Convivencia de Personas Mayores municipales se juntan en la calle, al sol, sin control de ningún tipo, simplemente para remediar la soledad, el abandono. Para hablar con sus amigos de la misma edad. 

Los contagian sus hijos en reuniones familiares, no se contagian en los Centros de Atención de la Tercera Edad pues están cerrados. Y nadie en siete meses ha sido capaz de idear un protocolo de seguridad.

Se morirán de soledad, de ansiedad, de depresión. Ya se sabe y lo dicen los psicólogos sociales. Pero al menos si se contagian, no podrán contagiar a los trabajadores del Centro de Convivencia. Aunque sí lo podrán hacer, contagiar a las personas que trabajan en los supermercados, por poner un ejemplo fácil.