Con estas 3 cosas: calcetines, móvil y calzoncillos, todavía eres hombre.


En los hospitales… en cuanto entras es como cuando entrabas en la mili, lo primero es lo primero. Pijama abierto por detrás y silla de ruedas como poco. 

—Quítese toda la ropa y póngase esto— te dicen mientras por dentro sonríen sabiendo que te va a joder. —¿Y los zapatos?— preguntas de forma inconsciente, para intentar preservar algo de dignidad. 

Os juro que con un pijama azul cielo abierto por detrás y con calcetines y zapatos negros… quedas super respetable para entrar en el cielo. 

Yo no me quité el calzoncillo para disimular y escondí el teléfono móvil entre las dos manos. Pensé que con esas tres cosas: los calcetines, el móvil y los calzoncillos, todavía era hombre.

En cuanto me haga Ministro de Sanidad mando cambiar los pijamas azules por otros diseñador por Ágata Ruíz de la Prada y con velcro por detrás.