15.6.23

SUMAR podría ser el futuro si el PSOE tropieza


A veces pienso que he hablado poco de las últimas elecciones municipales y autonómicas, pero otras veces  creo que he hablado y escrito mucho. Revisando observo que he escrito menos que en otras ocasiones, luego si la sensación es otra, es que hay cansancio por mi parte.

La izquierda ha salido derrotada. Toda. Y es precisamente el cansancio el culpable. Lo que nadie esperaba es que el descanso necesario entre ciclos se cambiara por la entrada a tropel de una derecha falangista que con sus ideas quieren volver 50 años atrás en lo social. 

Pero los errores de la izquierda es lo que tienen, de siempre, que son tan poco inteligentes, que no saben leer el futuro. Y los bandazos que dan los que llegan… son tremendos.

No, ya sé que no aprenderemos, hay que resignarse. Gobernarán en todo y en todas las instituciones los que queramos los ciudadanos, nada más y nada menos. 

Y sí, a partir de julio serán las derechas —a poco que no lo sepan evitar los minoritarios de Sumar y nacionalistas periféricos— las que gestionen España en su totalidad excepto algunos rincones.

El papel de la plataforma Sumar es fundamental de cara al futuro. 

Debemos reconocer el tremendo poder de resiliencia que tiene el PSOE, pero tampoco olvidarnos del agotamiento del Sistema nacido en 1975. 

El espacio de Sumar es fundamental para pensar en un cambio de modelo político en España, pero para eso deben NO cometer algunos errores de preescolar que se cometieron desde Podemos.

Hay que encontrar nuevos líderes políticos, jóvenes en casi todos los casos, novedosos a la vista de todos, sin mochilas que les pesen, intelectuales a ser posible, que comprendan los cambios en comunicación que hay en el siglo XXI, que no quieran aferrarse al Poder como una profesión eterna, que sepan configurar equipos, que hayan pisado mucho la calle y ahora demuestren que han aprendido y la comprenden, que sean abiertos y plurales pero sin denostar la ideología del humanismo progresista, que vengan desde todos los territorios, que amen a Europa, que sepan relacionarse con casi todos, que nadie tenga prisa.

Si Sumar es capaz de configurar un espacio lleno de nuevas personas que no entran al trapo de los insultos, de las provocaciones, que sean capaces de mostrar calma y fortaleza, seguridad, integridad e inteligencia social, podrían ir subiendo escalones. Y sobre todo sabrían no bajarlos.

Ajovín