La inevitable capacidad que tenemos todos de ser engañados con informaciones falsas es tremenda, pues quien quiere engañar tiene mecanismos superiores a los nuestros para defendernos. Por ejemplo los defraudadores disponen de los mejores asesores y abogados para trampear dentro de la legalidad. A partir de esos actos simplemente hay que mantenerse en las trampas, a costa muchas veces de crear en la sociedad una opinión que desvíe la atención.
Es ¿normal? y legal que un ciudadano español monté una empresa en otro país, a su nombre o a nombre de otros o con otros, y siempre con mayoría muy contundente de la misma. Y que a partir de esa empresa montada en otro país y de la que muchas veces no se crea con personas físicas sino con otras empresas instrumentales y jurídicas, se hagan negocios en España que es donde se saben hacer negocios y donde las leyes permiten ciertas prácticas, se compren pisos, terrenos, edificios, otras empresas, producciones agrarias o ganaderas, etc.
A partir de estos puntos las desviaciones de las ganancias están muy claras. Se diluyen responsabilidades para no pagar impuestos tanto de grandes patrimonios como de ganancias empresariales, IRPF, IVA o todo lo que podamos imaginar. La ingeniería fiscal la dominan los muy buenos asesores que ya no pueden coger a más clientes pues están saturados.
En España debemos modificar las leyes para evitarlo, una vez que lo tenemos perfectamente identificado. Pero hay miedo al tramposo pues seguimos creyendo que en un país con muy pocas empresas, con muy pocos emprendedores, ir a por el tramposo supone perder inversiones y muchas veces puestos de trabajo.
Estos meses hemos conocido el caso de una empresa de carne y embutidos en Andalucía donde con muy pocos trabajadores hacía una producción tremenda que repartía comercialmente por media España. No saltaron las alarmas. ¿Cómo es posible que con 4 trabajadores se haga una producción de ese volumen? Pues efectivamente parece ser (según se informa) que había otras empresas sin los controles debidos que fabricaban para la empresa matriz. Pero desde Sanidad o desde Hacienda esto no se había detectado.
Los tramposos no son los que nos dicen que son, sino los que saben estar escondidos. Y los que nos desvían la atención hacia temas menores para que ellas puedan seguir jugando con las leyes.
25.10.19
24.10.19
Los universitarios en España no quieren crear empresas
Se ha publicado que en España solo el 4% de los universitarios desean plantearse para su futuro la posibilidad de crear empresas, de emprender proyectos que les lleven a construir ideas y crear puestos de trabajo, productividad propia, innovación hacia objetivos de emprendimiento. Las dudas son claramente dos.
La primera es saber si en la Universidad se enseña a emprender. Yo creo que no. Ni en la Universidad ni en la Formación Profesional.
La segunda es saber si el problema viene más desde los propios jóvenes que buscan la comodidad de lo tranquilo, del trabajo de la Administración, de no tener que jugarse la vida y los dineros a dar el paso del emprendimiento.
Sea lo que sea, lo que es seguro es que en España se crean muy pocas empresas y algunas de las nuevas son meros chiringuitos, espacios para trampear o para intentar sacar beneficios fáciles y rápidos.
La primera es saber si en la Universidad se enseña a emprender. Yo creo que no. Ni en la Universidad ni en la Formación Profesional.
La segunda es saber si el problema viene más desde los propios jóvenes que buscan la comodidad de lo tranquilo, del trabajo de la Administración, de no tener que jugarse la vida y los dineros a dar el paso del emprendimiento.
Sea lo que sea, lo que es seguro es que en España se crean muy pocas empresas y algunas de las nuevas son meros chiringuitos, espacios para trampear o para intentar sacar beneficios fáciles y rápidos.
Emprender es duro, pero es maravilloso pues supone crear y creer. Pero sin duda es más cómodo trabajar para un empresa pública donde si entras tras superar a tus contrincantes en un examen obsoleto ya tienes el trabajo seguro para toda la vida.
Tranquilos, que inventen ellos sigue estando de moda, y aunque insultemos a los políticos en las barras de los bares, todos queremos ser funcionarios pero de los que no salen en los papeles. Luego si se les obliga a marcar a la hora de salir o de entrar les jode y se rebelan.
Tranquilos, que inventen ellos sigue estando de moda, y aunque insultemos a los políticos en las barras de los bares, todos queremos ser funcionarios pero de los que no salen en los papeles. Luego si se les obliga a marcar a la hora de salir o de entrar les jode y se rebelan.
La Universidad debe darse unas vueltas por Europa y empezar a copiar. Y si les parece poco, por los EEUU y entender que emprender es muy válido para el país, para España.
Y no, emprender, crear empresas no es robar a los trabajadores. Es ser éticos, ser justos y creer en la Economía del Bien Común. Se pueden crear empresas y ser ético.
Y no, emprender, crear empresas no es robar a los trabajadores. Es ser éticos, ser justos y creer en la Economía del Bien Común. Se pueden crear empresas y ser ético.
España homenajea a Franco y no se entera de nada
El más reciente homenaje que se le ha brindado al Franquismo lo ha propiciado un Presidente que dice ser socialista. Es triste y muy torpe la forma en que se ha encarado el sacar al dictador Franco del Valle de los Caídos.
Desde la propia decisión de dar hora y día como si fuera una corrida de toros de grandes figuras, a propiciar que estuvieran todos los medios de comunicación mirando por el rabillo la parafernalia del paseíllo y a la trampa en la que han caído las televisiones en España que han trasmitido en directo durante toda la mañana con programas especiales la “sacada” de cajón podrido y la triste explicación de sus familiares "muy" franquistas.
Este tipo de actos se tendría que haber realizado de noche, al alba, sin dar fechas…, y se entrega a la familia las cajas o se deposita en las mismas fosas comunes donde hay miles y miles de españoles muertos por la idiotez de los militares y políticos de los años 30.
Ahora se han realizado sin frenar, actos que han servido para poner encima de la mesa el Franquismo, para que la sociedad se cuestione todo tipo de ideologías, sin haberlas vivido, sin saber qué fueron aquellos años. Incluso Tejero ha asistido como invitado de lujo. ¿Somos capaces de entender hacia dónde nos estamos moviendo?
Este tipo de actos se tendría que haber realizado de noche, al alba, sin dar fechas…, y se entrega a la familia las cajas o se deposita en las mismas fosas comunes donde hay miles y miles de españoles muertos por la idiotez de los militares y políticos de los años 30.
Ahora se han realizado sin frenar, actos que han servido para poner encima de la mesa el Franquismo, para que la sociedad se cuestione todo tipo de ideologías, sin haberlas vivido, sin saber qué fueron aquellos años. Incluso Tejero ha asistido como invitado de lujo. ¿Somos capaces de entender hacia dónde nos estamos moviendo?
Pero lo que es peor, sabiéndolo y justificándose, hemos montado todo con alevosía y torpeza como si fuera lo lógico. Somos un país torpe, incapaz de asemejarse a ningún otro país de Europa democrático. En Rusia adoran a una momia, pero no se entendería que en Italia, Rumanía o Alemania se sacase el cadáver de sus dictadores a pasear alentando ideas viejas que hay que superar.
Y mientras tanto somos incapaces de resolver los problemas reales y de futuro que poco a poco nos van creciendo como setas. ¿Qué imagen estamos dando a Europa?
Y mientras tanto somos incapaces de resolver los problemas reales y de futuro que poco a poco nos van creciendo como setas. ¿Qué imagen estamos dando a Europa?
Estética Genital ¿De verdad es el futuro del sexo?
En los últimos diez años ha crecido mucho la estética genital, como otra forma más de creer que para sentirse bien hay que verse bien en el espejo. Volvemos a dar otro paso más en primar lo estético cuando la realidad es que la importancia para sentirse bien uno mismo o sentirse bien en la relación con más personas no es algo que depende del físico, sino del fondo moral, personal, mental, de capacidad para compartir y relacionarse con personas.
Ahora estiramos el pene, blanqueamos zonas genitales aunque de momento no hemos pensando en ponerle colores excepto si nos ponemos tatuajes de cualquier tipo, recortamos lo que cuelga o lo estiramos más, intentamos tener zonas sexuales de personas jovencitas pero no somos capaces de tener mentalidades válidas con arreglo a nuestra edad real.
Es una manera de gastarse el dinero si se tiene, otra manera de separar a las clases sociales pues mientras hay personas que luchan por comer otras luchan por blanquearse el ano. Son distintos conceptos de la vida.
Ahora estiramos el pene, blanqueamos zonas genitales aunque de momento no hemos pensando en ponerle colores excepto si nos ponemos tatuajes de cualquier tipo, recortamos lo que cuelga o lo estiramos más, intentamos tener zonas sexuales de personas jovencitas pero no somos capaces de tener mentalidades válidas con arreglo a nuestra edad real.
Es una manera de gastarse el dinero si se tiene, otra manera de separar a las clases sociales pues mientras hay personas que luchan por comer otras luchan por blanquearse el ano. Son distintos conceptos de la vida.
El pene lo alargamos, lo tensamos, lo engordamos con grasa de la tripa, lo cambiamos de color, lo depilamos o lo tatuamos con frases en chino o con monstruos variados. ¿Estamos locos?
Somos libres de hacernos lo que nos venga en gana, faltaría más. Pero tenemos que saber que mientras a unas personas les salen pelos en el culo a otras personas las operan con la foto de una revista porno en la mano para parecerse en el culo o en la vagina a la actriz de la imagen.
Somos libres de hacernos lo que nos venga en gana, faltaría más. Pero tenemos que saber que mientras a unas personas les salen pelos en el culo a otras personas las operan con la foto de una revista porno en la mano para parecerse en el culo o en la vagina a la actriz de la imagen.
Y que con todos ellos, los de los pelos o los del ano blanquito, nos vamos a tomar cervezas sin saber quién es quien. ¿No nos estaremos haciendo un lío mental, una sopa con los sesos? Más sexo natural y menos sexo de plástico
Economía Circular. Economía del Bien Común. Economía Humanista. PostCapitalismo.
La Economía Circular es consumir menos y mejor, y junto a la Economía del Bien Común o la Economía Humanista son ideas muy válidas para avanzar hacia el postcapitalismo al que tenemos que llegar pensando en la sostenibilidad de todo lo que nos rodea. Y en esto los jóvenes están mucho más activos pues saben que ellos van a vivir muchas décadas percibiendo los errores que se están cometiendo ahora mismo.
Abría antes el cajón donde guardo los auriculares de botón y me he encontrado seis ejemplares nuevos. De ellos a los suma utilizo dos y medio. ¿Y el resto cómo han llegado hasta allí? Si ni yo mismo lo sé es que algo me está engañando sin darme cuenta. Y así con todos mis cajones. No sabemos seleccionar, compramos por impulsos, por tener más que por disfrutar, consumimos mucho más de lo que necesitamos y todo eso produce desechos, contaminación imposible de soportar por un Plantea ya herido.
El consumo de alimentación en el Primer Mundo es brutal, lo que se tira es un drama, lo que cuesta producir en residuos de todo tipo un kilo de carne es para conocer y reflexionar. Yo como carne, pero igual hay que comer menos, más elegida, de todo tipo, valorando los costes reales de lo que consumimos. Se tiran verduras y frutas simplemente por no ser “bonitas” y derrochamos energía en transporte o en temperaturas por no querer entender que es carísimo para todos movernos siempre entre 22 y 24 grados. Menos es “mucho” frío y más “mucho” calor.
¿Hasta cuánto y cuándo podremos aguantar con un consumo que nos convierte en esclavos del trabajo y además sin saborear lo que consumimos?
Abría antes el cajón donde guardo los auriculares de botón y me he encontrado seis ejemplares nuevos. De ellos a los suma utilizo dos y medio. ¿Y el resto cómo han llegado hasta allí? Si ni yo mismo lo sé es que algo me está engañando sin darme cuenta. Y así con todos mis cajones. No sabemos seleccionar, compramos por impulsos, por tener más que por disfrutar, consumimos mucho más de lo que necesitamos y todo eso produce desechos, contaminación imposible de soportar por un Plantea ya herido.
El consumo de alimentación en el Primer Mundo es brutal, lo que se tira es un drama, lo que cuesta producir en residuos de todo tipo un kilo de carne es para conocer y reflexionar. Yo como carne, pero igual hay que comer menos, más elegida, de todo tipo, valorando los costes reales de lo que consumimos. Se tiran verduras y frutas simplemente por no ser “bonitas” y derrochamos energía en transporte o en temperaturas por no querer entender que es carísimo para todos movernos siempre entre 22 y 24 grados. Menos es “mucho” frío y más “mucho” calor.
¿Hasta cuánto y cuándo podremos aguantar con un consumo que nos convierte en esclavos del trabajo y además sin saborear lo que consumimos?
23.10.19
La formación y educación son las mejores armas para salir de la pobreza
Sabemos que la pobreza tiene una relación muy directa con la formación, con la educación y todo lo que rodea a esas necesidades básicas que se incumplen sistemáticamente aunque figuren en las Constituciones. No hay educación en igualdad en el mundo entre jóvenes con las mismas posibilidades de acceder a todos los grados, pero tampoco la hay en España por mucho que se diga lo contrario, aunque nos acercamos bastante a lo correcto pero no tanto a lo óptimo.
La educación no es solo crear escuelas y obligar a los niños a que vayan a ellas, es sobre todo lograr objetivos entre mínimos y máximos para lograr personas capaces de discernir y valerse en similares condiciones que todos los demás jóvenes.
Hay que impulsar la auto responsabilidad de cada persona para valorar la importancia de la educación e inculcar que es el método más sencillo para salir de la pobreza. Para eso, cuanto más pobre se es, más esfuerzo hay que poner en abrazar la educación en todas sus variables y en estar aprendiendo de forma reglada o no, desde multitud de espacios educativos.
No siempre los Sistemas Públicos, los Estados, están por la labor de poner la educación en primera línea de trabajo y en igualdad de acceso.
Los países necesitan a personas justamente formadas, pero no excesivamente formadas.
No tanto por coste, como por selección artificial de las posibilidades de pertenecer a una clase social o a otra. Por eso todas las herramientas que deben rodear la Educación para que sea encaminada a la excelencia de cada persona según sus propias capacidades, no son siempre bien utilizadas y lo saben los profesores y los que gobiernan la educación.
Los jóvenes que tienen en sus casas bibliotecas, familias estructuradas y con un nivel que ponga en valor la educación y el esfuerzo, tienen más posibilidades de salir de la pobreza. No es verdad que se necesiten por parte de la familia grandes recursos para la formación, esto se utiliza a veces para desmotivar. Tal vez hay que planificar mejor las actividades culturales y formativas de la familia, ordenar en el tiempo en qué momento hay que dedicar recursos para cada tipo de estudio, y conocer muy bien todas las posibilidades de formación gratuita.
Se puede y se debe trabajar mucho más en la obligatoriedad de la educación en igualdad de acceso global a todos los niveles y peldaños, pero no tanto en la presencial como en la constante formación personal fuera de las horas lectivas.
No sirve solo con “estar” sino hay que trabajar el “aprovechar” todas las posibilidades que brinda el sistema y al que ponemos zancadillas desde muchos espacios, incluidas algunas familias.
En las Escuelas Superiores e incluso ya en la Universidad se nota claramente que quien ha logrado ir subiendo en la formación desde modelos económicos débiles y tienen en su familia una pobreza clara o una economía muy justa, son capaces de elevarse sobre la media por su propia dedicación. No pierden ninguna oportunidad, ninguna clase.
Pero el problema son los que se quedan a medio camino, los que tienen que entrar en el mercado laboral sin suficiente formación y dejan de estudiar definitivamente. Los pobres de economía que no saben que se puede salir de la pobreza a costa de trabajar más y mejor la formación.
La formación tiene que ser siempre contínua y debe ser respetada como la mejor herramienta para ser más libres y con mejor futuro. Los padres españoles (y madres, claro) nos implicamos mucho en la formación de nuestros hijos pequeños pero nos equivocamos de edad de máxima implicación.
Todos entendemos mucho de preescolar, de Montessori o escuelas diferentes en edades tempranas, pero no hacemos lo mismo para buscar calidad y controlar implicación a partir de los 12 a 18 años.
Las AMPAS están llenas de familias de niños pequeños, pero luego en los Institutos ya casi no existen, ni se exige la misma implicación de todas las partes para buscar excelencias profesionales o formativas en los años finales y que son los que marcan los futuros y los que los alumnos se vuelven más complejos.
La educación no es solo crear escuelas y obligar a los niños a que vayan a ellas, es sobre todo lograr objetivos entre mínimos y máximos para lograr personas capaces de discernir y valerse en similares condiciones que todos los demás jóvenes.
Hay que impulsar la auto responsabilidad de cada persona para valorar la importancia de la educación e inculcar que es el método más sencillo para salir de la pobreza. Para eso, cuanto más pobre se es, más esfuerzo hay que poner en abrazar la educación en todas sus variables y en estar aprendiendo de forma reglada o no, desde multitud de espacios educativos.
No siempre los Sistemas Públicos, los Estados, están por la labor de poner la educación en primera línea de trabajo y en igualdad de acceso.
Los países necesitan a personas justamente formadas, pero no excesivamente formadas.
No tanto por coste, como por selección artificial de las posibilidades de pertenecer a una clase social o a otra. Por eso todas las herramientas que deben rodear la Educación para que sea encaminada a la excelencia de cada persona según sus propias capacidades, no son siempre bien utilizadas y lo saben los profesores y los que gobiernan la educación.
Los jóvenes que tienen en sus casas bibliotecas, familias estructuradas y con un nivel que ponga en valor la educación y el esfuerzo, tienen más posibilidades de salir de la pobreza. No es verdad que se necesiten por parte de la familia grandes recursos para la formación, esto se utiliza a veces para desmotivar. Tal vez hay que planificar mejor las actividades culturales y formativas de la familia, ordenar en el tiempo en qué momento hay que dedicar recursos para cada tipo de estudio, y conocer muy bien todas las posibilidades de formación gratuita.
Se puede y se debe trabajar mucho más en la obligatoriedad de la educación en igualdad de acceso global a todos los niveles y peldaños, pero no tanto en la presencial como en la constante formación personal fuera de las horas lectivas.
No sirve solo con “estar” sino hay que trabajar el “aprovechar” todas las posibilidades que brinda el sistema y al que ponemos zancadillas desde muchos espacios, incluidas algunas familias.
En las Escuelas Superiores e incluso ya en la Universidad se nota claramente que quien ha logrado ir subiendo en la formación desde modelos económicos débiles y tienen en su familia una pobreza clara o una economía muy justa, son capaces de elevarse sobre la media por su propia dedicación. No pierden ninguna oportunidad, ninguna clase.
Pero el problema son los que se quedan a medio camino, los que tienen que entrar en el mercado laboral sin suficiente formación y dejan de estudiar definitivamente. Los pobres de economía que no saben que se puede salir de la pobreza a costa de trabajar más y mejor la formación.
La formación tiene que ser siempre contínua y debe ser respetada como la mejor herramienta para ser más libres y con mejor futuro. Los padres españoles (y madres, claro) nos implicamos mucho en la formación de nuestros hijos pequeños pero nos equivocamos de edad de máxima implicación.
Todos entendemos mucho de preescolar, de Montessori o escuelas diferentes en edades tempranas, pero no hacemos lo mismo para buscar calidad y controlar implicación a partir de los 12 a 18 años.
Las AMPAS están llenas de familias de niños pequeños, pero luego en los Institutos ya casi no existen, ni se exige la misma implicación de todas las partes para buscar excelencias profesionales o formativas en los años finales y que son los que marcan los futuros y los que los alumnos se vuelven más complejos.
22.10.19
¿Y tras la jubilación, qué podemos hacer?
La jubilación no siempre es un tiempo de júbilo pues no siempre sabemos prepararnos para ella. Al perder el trabajo fijo se pierden los contactos, las llamadas, las tareas obligadas, la responsabilidad y esa sensación de utilidad que es tan necesaria en todo ser humano. Así que hay que asumirlo, entenderlo, trabajar el tema desde tu propia perspectiva y resolver lo lo mejor que sepas, a través de una preparación que debes comenzar antes de que llegue la jubilación.
Convertirte en el “cuidador” de nietos no es la mejor solución, aunque a veces sea la más sencilla y la que cazas o te cazan tras llegar a la jubilación. No solo es cambiar de tareas, de trabajo, de valoración, sino sobre todo de sensación de utilidad. Los nietos y los hijos nos pueden necesitar, pero a veces llegamos al esclavismo en silencio, y lo que podría ser un tiempo de alegrías e incluso osadías, se convierte en algo aburrido y sin tiempo libre. Y sobre todo del que es muy complicado escapar.
En la jubilación eres dueño de tu tiempo. De TODO tu tiempo, y para eso hay que estar preparado. Ya nadie va a venir a llenar tus horas con trabajos u órdenes. Y para eso hay que estar preparado y organizado.
La autoestima es fundamental para no caer en una depresión del jubilado, que es peligrosa. Hay que tener actividad, hay que crear pequeños proyectos vitales (o grandes) y dedicarte a ellos como si de verdad estuvieras trabajando. Hay que marcarse un horario, unas actividades, unas horas libres, una relación activa con personas, y perder el miedo al futuro.
A veces, muchas más de las que se deberían, las pensiones son bajas o muy bajas y por ello los miedos económicos abundan. Y aunque los gastos no son los mismos, sobre todo apuran la inseguridad de esa dependencia del Estado o de Instituciones que no puedes controlar.
Hemos tenido antes de la jubilación una larga vida laboral y hay que explorar si esta nos puede seguir dando alguna actividad después de la jubilación. Los oficios tienen muchas veces salidas laterales como voluntarios, para seguir activos. Pero también es un buen momento para aprender, para ayudar a los demás, para participar en pequeños proyectos, para crearlos y creerlos, para asistir a viajes, a charlas, a exposiciones, a reuniones y coloquios.
Sobre todo tenemos que estar pendientes de nuestro entorno, saber qué posibilidades nos ofrece nuestra ciudad, qué actividades tenemos cerca, marcarnos espacios temporales fijos con la pareja para compartir, programas de televisión o cine que sin atraparnos sean una posibilidad de crecimiento. La gastronomía y la salud puede ser otra actividad como lo tiene que ser el deporte suave (o no) y el andar de forma programada.
Escribir, el arte o la fotografía, el leer, la vida social o religiosa de tu comunidad, la recopilación de vivencias para compartir, el voluntariado o las actividades políticas son salidas posibles.
Convertirte en el “cuidador” de nietos no es la mejor solución, aunque a veces sea la más sencilla y la que cazas o te cazan tras llegar a la jubilación. No solo es cambiar de tareas, de trabajo, de valoración, sino sobre todo de sensación de utilidad. Los nietos y los hijos nos pueden necesitar, pero a veces llegamos al esclavismo en silencio, y lo que podría ser un tiempo de alegrías e incluso osadías, se convierte en algo aburrido y sin tiempo libre. Y sobre todo del que es muy complicado escapar.
En la jubilación eres dueño de tu tiempo. De TODO tu tiempo, y para eso hay que estar preparado. Ya nadie va a venir a llenar tus horas con trabajos u órdenes. Y para eso hay que estar preparado y organizado.
La autoestima es fundamental para no caer en una depresión del jubilado, que es peligrosa. Hay que tener actividad, hay que crear pequeños proyectos vitales (o grandes) y dedicarte a ellos como si de verdad estuvieras trabajando. Hay que marcarse un horario, unas actividades, unas horas libres, una relación activa con personas, y perder el miedo al futuro.
A veces, muchas más de las que se deberían, las pensiones son bajas o muy bajas y por ello los miedos económicos abundan. Y aunque los gastos no son los mismos, sobre todo apuran la inseguridad de esa dependencia del Estado o de Instituciones que no puedes controlar.
Hemos tenido antes de la jubilación una larga vida laboral y hay que explorar si esta nos puede seguir dando alguna actividad después de la jubilación. Los oficios tienen muchas veces salidas laterales como voluntarios, para seguir activos. Pero también es un buen momento para aprender, para ayudar a los demás, para participar en pequeños proyectos, para crearlos y creerlos, para asistir a viajes, a charlas, a exposiciones, a reuniones y coloquios.
Sobre todo tenemos que estar pendientes de nuestro entorno, saber qué posibilidades nos ofrece nuestra ciudad, qué actividades tenemos cerca, marcarnos espacios temporales fijos con la pareja para compartir, programas de televisión o cine que sin atraparnos sean una posibilidad de crecimiento. La gastronomía y la salud puede ser otra actividad como lo tiene que ser el deporte suave (o no) y el andar de forma programada.
Escribir, el arte o la fotografía, el leer, la vida social o religiosa de tu comunidad, la recopilación de vivencias para compartir, el voluntariado o las actividades políticas son salidas posibles.
Pero sin atarse en exceso, sino buscando espacios para compartir y crecer, pues incluso estando jubilados se puede ser feliz a costa de hacer buenos trabajos.
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