15.10.14

Larga vida a las bibliotecas públicas. Incluidas las españolas

Hoy por la mañana he estado en la biblioteca pública de Birmingham que es una manera como otra cualquiera de tener envidia provocada por uno mismo. El enorme edificio moderno a más no poder alberga libros, miles de libros en numerosos idiomas incluido el castellano, pero también centenares de sillones super cómodos, salas de exposiciones, decenas de ordenadores repartidos por sus plantas, decoración suficiente como para darte cuenta que están en un museo de los libros y fotocopiadoras por todos los sitios.

Le sobra un poco de ruido, aunque es también un lugar para leer revistas o libros, para conectarse a internet o para descansar. Es sobre todo un inmenso edificio lleno de gente que nos lleva la ilusión de que todavía el libro es muy importante y que los miles de libros viejos llenos de sabiduría moderna y útil tienen mucha vida por delante.

¿Por que no creemos más en las bibliotecas públicas como lugares que son mucho más que simples almacenes de libros, que necesitan inversiones constantes, ideas nuevas, servicios añadidos?