18.2.20

Si no existe Dios, tampoco puede existir la Virgen

Esta semana han juzgado a Willy Toledo por cagarse en dios, que dado que no cree en Él es una manera minúscula de cabrearse con quien no goza de su fé en que exista. Minúsculo parece también el asunto pues no parece de mucha enjundia entender que se puede insultar a alguien o algo del que no tenemos constancia clara de que exista. 

Cabrearse de palabra con quien no se cree que exista ni hay claros fundamentos de que efectivamente exista parece un ejercicio que no conduce a maldad. Y que los demás creamos no es algo que deba conducir a aumentar la pena de quien no cree. 

Lo de las distintas advocaciones de la virgen sería lo mismo. Si no hay seguridad de que existe o ha existido Dios, complicado sería entender que sí ha existido la Madre del Hijo de Dios. Es todo cuestión de fé. Y del nombre que a esa fé le ponemos los humanos. 

Con independencia de lo gamberro que sea el artista Willy Toledo, y lo provocador que sean sus frases, que para eso es artista.

De existir Dios… no se entera o es bobo, por eso creo también que dios no existe. Tenemos tantas cabronadas todos los días en este mundo que permitirlas es jodido de admitir. Claro que es posible que tenga a su cuidado millones de millones de planetas y no se pueda enterar de todo. 

Podía buscarse ayudantes, que el Cielo está lleno de buenas personas que harían de voluntarios. Al final todo es cuestión de creer o no creer.

Así que si en el 2020 castigamos a una persona por no creer en algo e insultar además a lo que no cree, parece una escena de clase de preescolar. Con un manotazo suave en la mano o con dejarlo sin televisión durante media hora para que no arme mucho follón podría ser suficiente. O a lo sumo un grito fuerte: –¡¡caca, coño!!

¿Sirve para Aragón un Más País? ¿Y un Más Aragón?

En Zaragoza pudimos votar a Más País hace unos meses, que junto a CHA se presentaron al Congreso con muy mal resultado. Me gusta la reflexión que ha realizado estos días Íñigo Errejón sobre lo precipitado de crear Más País, como me gustaron las palabras de Carmena hablando de la oportunidad o no de crear Más Madrid.

Los políticos deben hablar de sus éxitos pero también de sus fracasos. Sin rasgarse vestiduras pero explicando sus opiniones y sus dudas, sus decisiones cuando no han salido como se esperaba. Eso ayudaría a crear empatía con sus votantes.

Un partido político no es algo que se puede construir de la nada en pocas semanas y dependiendo exclusivamente de la imagen de un líder. A la vez que también digo que si se quiere obtener éxito debe contar con un líder que sepa conectar con sus militantes y con su sociedad. Lo uno se suma a lo otro.

Para crear una empresa aunque sea política, se necesita una buena idea y un análisis muy completo de todas las diversas opciones sobre las que construir esa idea. Y se necesita un equipo que sea capaz de insuflar confianza y credibilidad. Y un tiempo de reposo de la idea, de análisis de su viabilidad, de hacerla creíble.

Volvamos al momento en que Íñigo Errejón decide irse de Podemos, como ejemplo de lo que es muy habitual que suceda en la izquierda española.

En política cuando tu propia organización no admite tu compañía en esa medida en que cada uno creemos que debemos “estar”, se pueden tomar tres opciones. Y hay que meditar muy bien cuál se debe tomar.

A/ Llamar a la puerta de otro partido político y esperar que te la abran, nunca con alaracas

B/ Formar un partido político nuevo a poco que creas poder llevarte a un equipo capaz

C/ Quedarte en casa y olvidarte de la política, admitiendo que ya se ha cubierto una etapa

Queda una cuarta opción que no la toma (casi) nadie. Quedarte como derrotado en el mismo partido político y seguir colaborando como militante de base. Es tan raro que esto suceda que no le he brindado ni la opción de ponerle una letra mayúscula.

En cuál tomar… influye mucho el motivo por el que entraste en política y si valoras más las motivaciones ideológicas, o los grupos de dirigentes que te han dejado en una acera cambiada. 


Si has entrado con la idea de apoyar Aragón desde una opción de izquierdas, resulta muy complicado optar por las opciones A y B. En cambio si aspiras a un sillón para sentarte, son las únicas opciones válidas. Yo no estoy cansado.

Pero volvamos otra vez a Más País. ¿Está ya muerto? 

Pues posiblemente si, pero es otro error. Ahora tenemos tres años por delante donde se debería analizar desde otra óptica esa idea. Los partidos políticos de izquierdas se hablan entre ellos menos de lo que se necesitan. Y trabajan juntos mucho menos. 

Todas las organizaciones pequeñas optan por crear cargos orgánicos para muy diversos temas, pero no cuidan el de Relaciones con Otros Partidos Políticos, y aunque esa figura existe no siempre es tenida muy en cuenta o lo que es casi peor, suele ser un cargo muy personal y sin equipo de reflexión a su vera.
La izquierda europea, si no mundial, debe reinventarse para este nuevo siglo. No es una locura, es simplemente que las fuerzas conservadoras y liberales han aprendido antes que las progresistas a ser NEW. 

Y en ese aprendizaje nuevo deben entrar todas las cuestiones, incluida la de que tal vez, haya que crear nuevos marcos mentales de lo que es ser de izquierdas o derechas, cambiándose incluso el nombre y el adjetivo.

17.2.20

No es tristeza, es falta de energía para engañarme

Somos lo que somos por los demás, por el poso que nos van dejando dentro todos los que nos rodean incluido tú. Nos ponemos encima todo lo que vemos y nos influye como una capa de polvo del bueno que nos va curtiendo. 

Hablamos el idioma que nos tocó hablar, comemos los platos de nuestros antepasados, es invierno o verano dependiendo de dónde nacieron nuestros bisabuelos. 

Creemos conocer a cientos de personas con las que nos saludamos, pero si en vez de nacer en Zaragoza hubiéramos nacido en Marraquech, conoceríamos y nos trataríamos con otras muy distintas.

Incluso algunos de nosotros hemos visto distintas banderas en nuestra vida, sin que esos telares nos cambiaran la vida cuando ellos se convertían en una cosa o en la contraria. 

En realidad tampoco es que seamos mucho, pues estamos paseando por todo lo construido por otros y nuestra única labor es mantenerlo y si acaso mejorarlo un poco. 

Nunca estropearlo. 

Nos creamos lo más importante del mundo, pues en realidad para nosotros mismo lo somos, y es mejor seguir engañados para poder sonreír de vez en cuando. Pero lo único que nos pertenece de veras es el tiempo. Nosotros.

Si te vas a una isla desierta, el dinero no sirve para nada

El otro día reflexionaba sobre lo que me llevaría a una isla desierta. Mi esposa sí se quiere ir a una isla desierta, yo no tanto. Y curiosamente no me interesaría llevarme lo que en esa isla donde vivimos con muchas personas que nos rodea, más valoramos. 

El dinero no nos serviría para nada en una isla desierta. El dinero no compra felicidad, ni entretenimiento, ni supervivencia, ni salud. El dinero solo vale donde hay más dinero. 

Si vas a un lugar donde no hay dinero, no vale para nada. Un papel en blanco para escribir tiene más valor. Un lápiz, una aspirina, un calzoncillo, una tirita, un vaso valen mucho más que un millón de papeles viejos ya usados. 

En los últimos tiempos el dinero no sirve ya casi ni para comprar tiempo. Incluso viendo como se lo gastan algunos ha perdido su valor real. El dinero vale en horas o minutos de trabajo. Ese es el cambio real.

Yo conocí a un tipo casi joven al que le importaban un huevo las multas de tráfico por velocidad, lo dramática era que lo pararan y le hicieran perder el tiempo según decía. 

Para este tipo fue tremendo cuando pusieron el Carnet por puntos pues su dinero ya no le servía para comprar su derecho a conducir peligrosamente. 

Al final parte de sus empresas dejaron de fabricar dinero y él fue perdiendo horas de su vida, de esa libertad por hacer lo que le salía del bolsillo. Dios no existe, pero a veces lo parece.

En 1972, Frapudi nos advertía de la poca libertad de expresión

El dibujante Frapudi nos cuenta en esta viñeta del año 1972, con el dictador todavía muy vivo y con ganas de fusilar, lo que era el pensamiento entre la juventud de aquellos años. Había que hablar pues existían muchas ganas y más motivos, pero había que tener mucho cuidado con lo que se decía. 

Tal vez vertebrar Aragón sea también vertebrar las ciudades de Zaragoza, Teruel y Huesca

Nos escribía el otro día Julio Llamazares sobre “Las ciudades menguantes” en España y nos ponía el ejemplo de León con datos preocupantes. La muy elevada edad media de sus habitantes que había crecido en pocos años, la pérdida de 23.000 habitantes en tres décadas y el hundimiento de sus formas de vida industrial que habían logrado un León sostenible en su crecimiento: la minería, la construcción y el sector ferroviario se habían hundido.

En Aragón sabemos mucho de esto. Que la Universidad de León haya perdido un tercio de sus alumnos en dos décadas nos advierte de un indicativo grave. Como lo es el de comercios que cierran y no encuentran recambio en las calles céntricas de la ciudad. O que haya bajado a la mitad su población activa convirtiendo a la ciudad en un espacio de donde huyen los jóvenes. Si analizamos su vecina ciudad de Salamanca nos encontraremos con un problema similar de decrecimiento claro.

Y saco este asunto para hablar de Zaragoza. Pero sobre todo de Aragón y todas sus ciudades que no son capaces de crecer aunque fuera un poquito.

Cuando se habla de Vertebración en Aragón se entiende muchas veces que Zaragoza, Huesca o Teruel como ciudades capitales de provincia debe permanecer ajeno a este tema. 

Pero en Zaragoza, en Teruel o Huesca también se produce despoblación sin duda todavía sin la comparación con León, pero alejada del crecimiento de otras ciudades vecinas. Os recuerdo a un alcalde que hablaba de la Zaragoza del millón de habitantes en breve tiempo y era el 2008.

La ciudad de Pamplona en los últimos 70 años ha crecido 3 veces en habitantes.

La ciudad de León en los últimos 70 años ha crecido 2 veces en habitantes, aunque como decíamos en los últimos años haya perdido.

La ciudad de Zaragoza en los últimos 70 años ha crecido 2,8 veces en habitantes.

La ciudad de Vitoria en los últimos 70 años ha crecido 5 veces en habitantes.

La ciudad de Tarragona en los últimos 70 años ha crecido 3.3 veces en habitantes.

Pero en el corto plazo Zaragoza sale peor. En la última década nos hemos mantenido en los mismos habitantes con algunos altibajos. Pero Vitoria creció un 16% y Pamplona creció un 2,5%. Crecimientos bajos si los comparamos con los que tienen poblaciones del litoral español y de los alrededores de Madrid o Barcelona, que rondan entre el 60% y el 80%.

Las ciudades necesitan sobre todo posibilidades de futuro. Industria, actividad, universidad, turismo, “estar en los medios”, deporte y capacidad propia de saber defenderse.

Los jóvenes hoy saben que su movilidad es muy necesaria para garantizar su futuro, por eso las ciudades medianas del interior de España deben hacer un análisis muy certero de la situación, para no perder el futuro. Bajar de población activa es el mejor camino para ir desapareciendo poco a poco.

Defender Aragón es lograr que Aragón no desaparezca en un siglo de equivocaciones. No se trata de vertebrar para una década, sino de vertebrar para todas las décadas del siglo en que ahora estamos. Aunque ya nosotros no veamos los resultados.

16.2.20

Aragón y su derecho a la autodeterminación

No es lo mismo el DERECHO a la autodeterminación que el USO del derecho a la autodeterminación. Y en esto como en muchas otras cosas nos falta información y formación. Yo sí creo que en el derecho a la autodeterminación, como en el derecho a la eutanasia, al divorcio o al aborto. Pero no recomendaría la autodeterminación, ni el divorcio, la eutanasia o el aborto sin analizar muy bien el asunto y la decisión a tomar. Y sin duda el Derecho a la Autodeterminación no lo recomendaría hoy para Aragón, que algo sí lo conozco.

En el derecho a la autodeterminación estamos hablando claramente del derecho a independizarnos del Estado en el que estamos. Pero lo disfrazamos como un derecho con nombre largo y engañoso. Auto determinar es decidir sobre algo. Decidir “nosotros” sobre cualquier cosa. Pero nadie se plantea ese derecho para cambiar el nombre del territorio, para coger parte de otro vecino, para algo diferente a separarse o independizarse.

Eso que suena a “bonito” como derecho, ya no suena a mucho más, no es práctico, no garantiza nada que no se pueda lograr con mejores éxitos perteneciendo y trabajando la personalidad del territorio de otra manera. Es un ejercicio de presión que puede llevar a que se ejecute el deseo que expresamos y a que lo que se pide se consiga.

¿Alguien se imagina Aragón independiente de España y de Europa? Para los que se lo imaginan me gustaría decirles que cuidado, pues la economía de Aragón fuera de España sería insostenible. 

Preguntar a economistas de izquierdas, que los hay y algunos muy buenos. Que no nos quieran comparar con Suiza, Bélgica u Holanda para vendernos una moto, pues nos están engañando. Aragón es Aragón y tenemos que conocerlo bien antes de hablar de algunas decisiones históricas muy importantes.

No es que Aragón no tenga una economía mejor que la media de España, que la tiene y con más valor añadido. Pero insuficiente para competir por libre y la tiene porque está dentro de un “sistema” determinado. 

Aragón independiente, con tanto territorio y tan pocos habitantes, sin mar, sin una cohesión contundente entre todo su territorio, rodeado de vecinos muy potentes, sin una economía productiva e industrial diversa, tendría muy complejo sobrevivir en igualdad al momento actual.

Incluso me atrevería a señalar que algunas partes de los actuales territorios aragoneses harían guiños y se dejarían querer por vecinos como Valencia, Cataluña, Navarra o el País Vasco.

Sin duda el derecho de autodeterminación es un derecho que hoy no tenemos y es un derecho que podríamos tener en el futuro. Pero lo importante no es tener el derecho, sino tener la decisión de hacer uso de ese derecho. 

En los últimos tiempos somos tan curiosos en asuntos claves que nos dejamos entretener con montones de paja que no conducen a nada, para olvidarnos de lo magro, de la sustancia. Ahora no toca pedir lo que no se va a utilizar y que solo crearía tensiones absurdas.

¿Sirve un Aragón independiente para que haya menos pobres, más dignidad laboral, menos desigualdad social? Pero quiero la respuesta en serio, con datos. Dedicamos miles de horas o de líneas en los periódicos hablando de asuntos diversos, para olvidarnos de los magros.

Tal vez sea más eficaz hablar del salario social, de la educación en igualdad real, de los derechos iguales entre clases sociales, de la dignidad laboral, del desempleo, del futuro de los jóvenes en Aragón.

¿Para qué queremos un derecho complejo de lograr, si de conseguirlo no lo podemos usar pues es negativo su uso? ¿Por qué vamos a gastar músculo social en algo insostenible con el gran número de problema que hoy tiene la sociedad aragonesa?

Aragón necesita ser más respetado. Aragón necesita cohesión interna. Aragón necesita plantarse como espacio muy interesante ante Europa. Aragón necesita muchos más aragoneses. Aragón necesita vertebrar mucho mejor su territorio. Aragón debe enseñar a los aragoneses que hay que respetar y conocer mucho mejor nuestra historia, cultura, arte, sociedad, territorio, o posibilidades de futuro. Creo sinceramente que lo demás, ahora, no toca.