28.1.19

Prohibido pasar, si antes (o después) no reflexionas

Parece que está naciendo una nueva hora de la reflexión, de que salgan a la palestra de los medios los pensadores que hasta ahora habían permanecido en un segundo plano por timidez o miedo a la crítica desmotivadora.

Hay que tomar la calle del pensamiento y la reflexión por parte de personas nuevas, múltiplemente formadas y críticas con todo lo establecido, para formar mesas de tormentas donde se intente romper algo y regar otro algo diferente.

Puede que no sirva, que no sea suficiente, pero el actual clima de acritud, de sin sabor, de violencias verbales sin razones, de simplificación del mensaje hasta el hastío, nos obligua a tomar la única decisión sensata. Pedir tiempo muerto y ponernos a reflexionar.

Estamos dando todo mascado a los que simplemente miran, pero nos lo mascan a gusto del “dueño” y con su saliva y sabor. Creemos que así nuestro estómago social soportará mejor los ácidos, pero en realidad nos están pasando sus propias bacterias, perfectamente organizadas para que no tengamos que pensar.