29.10.12

Ayudar a los demás es una decisión egoísta para sentirnos mejor

El dinero y el poder no dan la felicidad pues no garantizan el buen humor, una relación aceptable con la familia o con los amigos, un acceso a la cultura o a la naturaleza más completa.

Puedes tener millones, un yate enorme y un apartamento en NY. Pero si eres infeliz solo te apetecerá ir a NY para medir la distancia al suelo desde tu ventana. Debemos acostumbrarnos a soportar los reveses en la vida, todos los tienen, más cuantos más años vivas. Es imposible garantizar a nadie la vida sin sobresaltos y problemas, simplemente por ser muy larga la existencia.
Las circunstancias son importantes, pero no tanto como pata congelar nuestras actitudes, nuestras decisiones. Contra más duras sean las circunstancias, más duras tendrán que ser nuestras decisiones. Solo es eso.
Y os voy a dar un pequeño consejo Pero funciona muy bien. Si os dedicáis a ayudar a los demás, de alguna pequeña manera, hay muchas, os vais a sentir mucho mejor. Ayudar a los demás es muchas veces una decisión egoísta para sentirnos mejor. 
Todos los días sirven para aprender algo nuevo, pero de ti dependen que sean además días para poner en práctica algo de lo que aprendes. Depende de ti mismo, eres tú quien tiene que decidir. Y piensa que la mayoría de las cosas que pensamos todos, tú y yo también, NUNCA sucederán.