España sigue paralizada aunque estén llenas las playas

Esta imagen de este martes 23 de junio de 2020 a las 8 de la mañana en la Estación Delicias de Zaragoza dice mucho de la auténtica pandemia que tenemos encima. Posiblemente peor que la sanitaria y que tiene también una complicada salida en el tiempo, sin saber a fecha de hoy qué medidas hay que tomar para evitar su drama.

Los que viajamos normalmente hacia Madrid o Barcelona esta imagen a esa hora es preocupante, sorprendente y muy triste. El vacío llenaba la Estación Delicias, estábamos una docena de personas para un par de trenes de Cercanías y el que va a Valencia. No había AVE hasta media hora más tarde, bastantes menos que en otros meses y en el tren a Valencia con tres vagones íbamos esa docena de viajeros.

Las videoconferencias, el teletrabajo, puede ser una opción válida pero no moderna. O al revés, moderna pero no válida para la economía que se sujeta como las paredes de ladrillos, cada uno al de su lado. Los movimientos a cientos de personas cada día, en cada tren hacia y desde… suponen unos movimientos económicos que han dejado de producirse.
 
Ayer ya se hablaba de una facturación total en las empresas de España sobre un 40% menor en este pasado mes de abril con respecto al abril de 2019. Menos facturación total, menos ingresos por vía de impuestos y muchos más gastos por ERTE y ayudas sociales. Pero la Caja no es infinita, se puede jugar a llenarla de forma artificial pero hasta un volumen, hasta un periodo de tiempo.

Lo curioso es que esta apreciación no se nota pues las zonas de ocio están llenas, las personas salimos a la calle, pero en un grado de actividad totalmente diferente. Hablo de la suma de resultados de la actividad como Grupo. 

Un país con una tasa de desempleo tan alta como España, no es capaz de soportar el añadido de un parón como este. Ni de un frenazo que dure meses. 

Conjugar la Salud vital con la Salud económica será el próximo reto aunque queramos disimular.