Los malos políticos, o un PNV que se equivoca.

Al igual que todos sabemos que en la vida no todo vale, a veces algunos políticos se creen capaces de equivocarse en el ejercicio de su acción, y arrastrar con ello una labor, un trabajo, que pierde el respeto por culpa de unas decisiones absurdas y contrarias a todo fin político.
La polis está entre otros mucho fines para gestionar y hacer posible el funcionamiento de lo social, de la libertad, de una empresa que se llama sociedad.
Cuando en el uso de esa gran responsabilidad hay que tomar decisiones complejas, se debe hacer desde esa posición privilegiada, un uso exquisito del respeto a todos, y nunca debe primar la acción política, por eso es imposible entender desde ninguna óptica una postura tibia en un asunto como este.
Los políticos tienen la responsabilidad de que la sociedad avance por el camino de la paz, del bienestar de sus representados, y siempre que avance.
Cuando se toman decisiones que suponen un posicionamiento, siempre se dejan a los lados posturas que no se toman, y esto sucede con todas las consecuencias.
Cuando el PNV se ha posicionado lo ha hecho a favor de una tesis y en contra de otras. Y esto es lo grave. En política nada es por casualidad, y por eso la responsabilidad siempre existe.
Debemos tener muy claro todos, donde está la meta, qué caminos hay que tomar y sobre todo cuales son los que nunca se han de explorar.